jueves, 14 de enero de 2016

Palabras de Vida Eterna

Dios les bendice...

Hoy viajaba, miraba el paisaje del sur de Nariño.... hermoso, tantos verdes, tantos azules...
el camino es lindo, tranquilo, pensaba en cuan grande es Dios, cuan grande es su amor.

Sin embargo viene a mi la imagen de tanta gente desanimada, yo he andado desanimado, a veces triste y pensaba en cómo el mundo da la paz... porque Jesús dijo:" yo doy la paz pero no como la da el mundo" (Juan 14:27). Estuve en una entrevista con un hombre creyente que me hablaba de María ,cuando yo le dije que creía en Jesús me miró de extraña manera y por un momento sentí que era inadecuado mencionar mi creencia en Jesús. 

Hoy necesitaba un poco de consuelo porque tengo algo de melancolía en mi corazón por un proyecto que no pude realizar y me ha dejado un tanto frustrado. Entonces hice lo indebido, y valga toda la introducción por esta razón, pedí consuelo a una amiga.

A veces necesitamos una palabra de consuelo.... palabras de ánimo, sin embargo la forma en la que la ofrecemos los hombres y mujeres, es muy pobre.

Generalmente tenemos dos tendencias, una es ver el vaso medio lleno y la otra es justificar el vaso medio vacío. Cuando alguien está triste tenemos la posibilidad de decirle "Oye, genial, no pasa nada, es solo un proceso de aprendizaje, Dios tiene un buen propósito con todo esto" o similar, creyendo que con estas palabras la persona se sentirá mejor. O en su defecto surgen palabras como: "Si, tienes razón, yo te apoyo, esto que pasas es tremendamente terrible, pero eventualmente, pasará"...

Esta es la paz que da el mundo... o te dan la razón o te contradicen... 




Muchas veces nos sentimos tan pésimo que lo menos que queremos son palabras que contradigan nuestro sentir... es más, no queremos sentir nada ni escuchar nada y no hay walter riso que levante el ánimo. Y te dicen "Fresco, no pasa nada"... porque no logran sentir lo que estás sintiendo, porque dentro del optimismo vemos el dolor como algo sinsentido, pero desafortunadamente es algo que se siente y no se puede quitar... y el mundo quiere que seas como un boxeador, soportando golpes, fingiendo que no duelen, fingiendo que es un deporte sano, tomando un descanso corto y volviendo al ring, esperando darle un knock out a la vida. Pero no, no debe ser así, es un mal paradigma, no debemos fingir que todo está bien y aguantar un dolor presente. La vida tiene muchos momentos dolorosos, la muerte de alguien amado, la perdida de algo importante, una enfermedad, tiempos de escaces, un divorcio, un hijo perdido, duelen muchas cosas, duele una herida física, una espina en el dedo, un mugre en el ojo, molesta, perturba, distrae, angustia... 

Pero Dios es el Dios de paz, Jesús da la paz que sobrepasa todo entendimiento, precisamente porque no mira el vaso ni medio lleno ni medio vacio.... vacía lo que hay que vaciar y llena lo que hay que llenar.  Dios da palabras de vida eterna y nos dice siempre que este mundo es pasajero y que nuestra verdadera esperanza está únicamente en Él quien conoce nuestro corazón.

Dios trae sanidad, principio de la paz, viene con la sanidad, la sanidad quita el dolor y toda incomodidad, pero para sanar las emociones a veces necesitamos sufrir un poco, porque hay que morir a cosas, a sentimientos, a recuerdos, a rencores. 

Si quieres paz, busca al dador de paz que es Jesús y si quieres animar a alguien que pasa por días malos llévale palabras de vida eterna, hazle sentir que lo apoyas, que puede contar contigo, hazle sentir que es importante para ti, que hay una justicia divina impartida por el mas grande y perfecto amor de Dios y que ni Dios ni tu, como su amigo, hermano o cualquiera sea el caso, se han olvidado de esta persona...  dale un abrazo, pero sobre todo, escucha... escucha con atención y nunca contradigas el sentimiento, no es el momento... luego oren juntos... u ora por esa persona...



Jesús es el dador de paz, príncipe de paz, confiemos porque Cristo venció al mundo.



“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” 


No hay comentarios:

Publicar un comentario