domingo, 17 de junio de 2018

¿SEGURO QUE ME AMAS?

 “El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.” Juan 14:24
Jesús es claro en su palabra, a Él no lo podemos persuadir con palabras bonitas o adornadas, puesto que más que palabras, Dios quiere que le demostremos que lo amamos con nuestra actitud.
En el original “Guardar”, hace referencia a profundizar su palabra y obedecerla, y si no lo haces, la pregunta es: ¿Amas de verdad a Dios?
“Y amarás a Jehová tú Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.” Deuteronomio 6:5
Es importante que examines si realmente estás amando a Dios. El amor es más que un sentimiento, es una decisión donde pones todas tus fuerzas, tu corazón, y tu propia alma. Si no dedicas un tiempo importante a la lectura de su palabra porque estás ocupado, porque tienes otras prioridades, tal vez no amas de verdad, porque donde hay amor, también hay sacrificio.
“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.” Juan 14:21
Estoy segura que todos queremos que Dios se manifieste en nuestra vida, que manifieste su poder en nuestras necesidades, pero recuerda que esta promesa es para aquellos que lo Aman y lo demuestran guardando su palabra, por tanto examínate y pregúntate: ¿Cuánto tiempo dedico a su palabra? De lo que aprendí, ¿qué porcentaje he puesto en práctica el día de hoy?

Porque Dios dice: “Si me amas, guarda mis mandamientos.” Juan 14:15

Antes de hablar con Él hoy, escúchalo y lee su palabra.

Shirley Chambi

miércoles, 13 de junio de 2018

MISERICORDIA 
 
“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.” Lamentaciones 3:22-23 Una madre solicitó audiencia ante el emperador para pedir por su hijo; el cual se mostro radical en su veredicto: imponer la justicia con su ejecución, ya que era la segunda vez que se lo aprendió en el mismo delito. Desconcertada entre lágrimas la madre se arrodillo y le dijo: ¡Mi Señor, no pido justicia sino pido misericordia! y con voz algo quebrantada respondió el emperador: Pero señora, su hijo no merece misericordia alguna, ya que nuevamente reincide en su delito. La madre angustiada y con voz temblorosa le respondió: Su excelencia, si mi hijo se la mereciera, no sería misericordia, y misericordia es todo lo que le pido. El emperador movido por las suplicas de esta madre, dio un suspiro y finalmente dijo: Muy bien, tendré misericordia, y así se salvó la vida de su hijo de la muerte segura. Cuántas veces hemos recibido la misericordia de Dios al igual que este hijo que merecía la muerte? cuantas veces él ha detenido lo que merecíamos al tomar nuestros propios caminos? y también creemos que Dios está enojado con nosotros y que nos castigara o que no nos perdonara? pero eso es una más de las mentiras del diablo. El padre de la mentira pone pensamientos de culpa, remordimiento, frustración que no lleva al arrepentimiento, sino solo al remordimiento. Dios ama y hay muchos pasajes bíblicos que respaldan, porque su misericordia se manifiesta amor, perdón y reconciliación. Además a quienes hemos dado lo que hemos recibido de Dios? Tenemos misericordia por otros? Es más que un sentido de simpatía, es una práctica, demos y aprovechemos las nuevas oportunidades, y digamos cada nuevo día: “Dios, gracias por una nueva oportunidad” “Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: !Jehová! !Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad” Éxodo 34:6 
 
 
Soraida Fuentes.

domingo, 3 de junio de 2018

91

Salmo 91
Tú que moras en el refugio del Altísimo, que permaneces a la sombra del Omnipotente, yo [te] digo de Hashem que es mi refugio y mi fortaleza, mi Dios en quien confío, que El te salvará de la trampa cazadora, de la peste que destruye. Con Sus alas te cubrirá, bajo Sus alas hallarás refugio; Su verdad es escudo y armadura. No temerás el miedo nocturno, ni la saeta que vuela de día, la peste que ronda en las tinieblas, ni la destrucción que asola a mediodía. Pueden caer a tu lado [izquierdo] mil, y diez mil a tu diestra, mas a ti no se acercarán. Basta con que mires con tus ojos, y verás la retribución de los inicuos. Por cuanto tú [has dicho,] "Hashem es mi refugio", y has hecho del Altísimo tu asilo, no te sucederá mal alguno, ni plaga se acercará a tu tienda. Pues El encomendará a Sus ángeles, para cuidarte en todas tus sendas. Ellos te llevarán en sus manos, no sea que dañes tu pie con una piedra. Pisarás al león y a la víbora; pisotearás al leoncillo y a la serpiente. Por cuanto él Me desea, Yo lo liberaré; Yo lo fortaleceré por cuanto él conoce Mi Nombre. Cuando clame por Mí, Yo le responderé; con él estoy en la aflicción, Yo lo libraré y lo honraré. De larga vida lo colmaré y le mostraré Mi salvación.

PROMESA PROMESA


:D


No lo olvides NUNCA !!!


viernes, 1 de junio de 2018

Un mandamiento nuevo

Un mandamiento nuevo

Queridos amigos, no les escribo un mandamiento nuevo, sino más bien uno antiguo que han tenido desde el principio. Ese mandamiento antiguo —ámense unos a otros— es el mismo mensaje que oyeron antes. Sin embargo, también es un mandamiento nuevo. Jesús vivió la verdad de este mandamiento, y ustedes también la viven. Pues la oscuridad está desapareciendo, y ya brilla la luz verdadera.
Si alguien afirma: «Vivo en la luz», pero odia a otro creyente,[b] esa persona aún vive en la oscuridad. 10 El que ama a otro creyente[c] vive en la luz y no hace que otros tropiecen; 11 pero el que odia a otro creyente todavía vive y camina en la oscuridad. No sabe por dónde ir, pues la oscuridad lo ha cegado.
12 Les escribo a ustedes, que son hijos de Dios,
    porque sus pecados han sido perdonados por medio de Jesús.[d]
13 Les escribo a ustedes, los que son maduros en la fe,[e]
    porque conocen a Cristo, quien existe desde el principio.
Les escribo a ustedes, los que son jóvenes en la fe,
    porque han ganado la batalla contra el maligno.
14 Les he escrito a ustedes, que son hijos de Dios,
    porque conocen al Padre.
Les he escrito a ustedes, los que son maduros en la fe,
    porque conocen a Cristo, quien existe desde el principio.
Les he escrito a ustedes, los que son jóvenes en la fe,
    porque son fuertes;
la palabra de Dios vive en sus corazones,
    y han ganado la batalla contra el maligno.

1 JUAN